Una agresión entre menores no debe reducirse a una simple «pelea de niños». Cuando un menor es golpeado, amenazado, acosado o humillado por otros menores, pueden existir consecuencias jurídicas, incluso cuando los agresores tienen menos de 14 años.
Además, si la agresión se produce en el ámbito escolar, se graba con un teléfono móvil o las imágenes se difunden posteriormente a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería, pueden entrar en juego distintas responsabilidades.
Como padres, saber cómo actuar desde el primer momento puede ser determinante para proteger al menor y preservar las pruebas de lo sucedido.
¿Qué deben hacer los padres después de una agresión?
1. Atender al menor y obtener un parte médico
Si existen lesiones, aunque inicialmente parezcan leves, es recomendable acudir a un centro sanitario.
El parte médico permite dejar constancia objetiva de las lesiones y puede resultar posteriormente relevante en un procedimiento judicial.
También es importante conservar fotografías, informes médicos, justificantes de gastos y cualquier otra documentación relacionada con las consecuencias de la agresión.
2. Conservar todas las pruebas
Si existe un vídeo de la agresión, mensajes, audios, fotografías, conversaciones de WhatsApp, publicaciones en redes sociales o testigos, conviene conservarlos.
No es recomendable contribuir a la difusión pública del vídeo de una agresión protagonizada por menores. Una cosa es preservarlo como prueba y otra muy distinta compartirlo o publicarlo.
La difusión de imágenes de menores puede generar, además, nuevos problemas jurídicos.
3. Poner los hechos en conocimiento del centro educativo
Cuando los hechos se producen en el colegio o instituto, en sus inmediaciones o están relacionados con un conflicto surgido en el ámbito escolar, es importante comunicar formalmente lo sucedido al centro.
Dependiendo de las circunstancias, deberá valorarse la activación de los correspondientes protocolos de convivencia, acoso o protección del menor.
Conviene que las comunicaciones importantes queden documentadas por escrito.
4. Valorar la presentación de una denuncia
La edad de los agresores es especialmente importante.
Cuando el autor tiene 14 años o más, puede existir responsabilidad penal conforme a la legislación reguladora de la responsabilidad penal de los menores.
Pero ¿qué sucede si quien agrede tiene menos de 14 años?
Si el agresor tiene menos de 14 años, ¿no pasa nada?
No.
Que un menor de 14 años no pueda responder penalmente conforme al sistema de responsabilidad penal de menores no significa que la agresión carezca de consecuencias.
Los hechos pueden ponerse en conocimiento de las autoridades y dar lugar a la intervención de los sistemas de protección correspondientes cuando resulte necesario.
Además, la inexistencia de responsabilidad penal del menor no elimina necesariamente la posibilidad de reclamar por los daños y perjuicios ocasionados.
Por eso, ante una agresión cometida por un menor de 14 años, no debe asumirse automáticamente que «no se puede hacer nada».
¿Se puede reclamar una indemnización?
Dependiendo de las circunstancias, pueden reclamarse los daños derivados de la agresión.
No hablamos únicamente de lesiones físicas. Una agresión, especialmente cuando existe humillación, acoso continuado o difusión de imágenes, puede provocar también daños psicológicos que deberán acreditarse adecuadamente.
La responsabilidad civil debe estudiarse en cada caso para determinar frente a quién puede dirigirse la reclamación y qué daños pueden ser indemnizados.
¿Y si la agresión se produce en un colegio o instituto?
También debe analizarse la actuación del centro educativo.
Que una agresión tenga lugar en un centro escolar no convierte automáticamente al colegio o instituto en responsable, pero tampoco puede descartarse su responsabilidad sin estudiar qué ocurrió.
Entre otras cuestiones, habrá que analizar si existían antecedentes, si el centro conocía una situación previa de acoso o conflicto, qué medidas se habían adoptado, cuál era el deber de vigilancia en ese momento y cómo reaccionó la institución ante los hechos.
Especial importancia tienen aquellos casos en los que ya se habían comunicado previamente situaciones de bullying, amenazas o agresiones y el problema continúa.
¿Qué ocurre con quien graba o difunde la agresión?
Grabar una agresión y, especialmente, difundir posteriormente las imágenes merece un análisis separado.
La responsabilidad dependerá de la conducta concreta, de la participación que haya tenido esa persona en los hechos, de la edad de los implicados y del uso posterior de las imágenes.
Por ello, si el vídeo está circulando por TikTok, Instagram, WhatsApp u otras plataformas, es recomendable conservar pruebas de su difusión y solicitar asesoramiento antes de actuar.
La protección del menor no termina con la denuncia
Cuando un niño o adolescente ha sufrido una agresión, la respuesta no debería limitarse exclusivamente al procedimiento jurídico.
Es importante observar su estado emocional, valorar si necesita apoyo psicológico y coordinar adecuadamente las actuaciones de la familia, el centro educativo y, cuando proceda, los profesionales jurídicos y los servicios de protección.
La prioridad debe ser evitar que la situación continúe y proteger al menor frente a nuevas agresiones, represalias o exposición pública.
🎥 En este vídeo te explico qué hacer ante una agresión entre menores
@avt_abogados ¿Sabrías qué hacer si tu hijo o hija fuese víctima de una agresión? Cuando ocurre una situación así, los primeros pasos pueden marcar la diferencia para proteger al menor y defender sus derechos. En este vídeo te explico qué hacer desde el primer momento, qué pruebas debes conservar y por qué es importante actuar cuanto antes. Además, desmonto un error muy frecuente: la responsabilidad penal del menor y la responsabilidad civil de sus padres son cuestiones diferentes. Ojalá nunca necesites esta información, pero puede ayudarte a ti o a alguien de tu entorno. Guarda este vídeo y compártelo. Puede ser de gran ayuda para otra familia. #ProtecciónDelMenor #ViolenciaEntreMenores #DerechoPenal #Abogada #familiamadrigal
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Asesoramiento jurídico en casos de agresiones, bullying y conflictos entre menores
Cada caso requiere un análisis individual. La edad de los implicados, la gravedad de las lesiones, la existencia de acoso previo, el lugar en el que se producen los hechos, la actuación del centro educativo y la difusión de imágenes pueden cambiar considerablemente las vías jurídicas disponibles.
Ana Valdivieso Trigo, abogada de AVT Abogados y Mediadores, presta asesoramiento jurídico en asuntos relacionados con menores, bullying y acoso escolar, agresiones, responsabilidad civil, Derecho de Familia y Derecho Penal, desde nuestros despachos de Rafelbunyol y Valencia, con atención en toda España.
Si tu hijo o hija ha sufrido una agresión, es recomendable obtener asesoramiento jurídico desde el principio para valorar las actuaciones necesarias y proteger adecuadamente sus derechos.